

El señor Ramón era un hombre rozando la cuarentena como mi padre. Era amable y divertido. Cuando pasó a buscar a papá, se marcharon los dos bromeando alegres.
Recogí las tazas del desayuno y me decidí a ponerme el bañador. Era casi un pecado estar tan cerca del mar y no bañarse en él. Cogí mi toalla y el protector solar y en chanclas bajé hasta la playa. En aquella pequeña cala, la arena estaba muy limpia. Suponía que todos procuraban que siguiera así. Un grupo de niños jugaba en la orilla vigilado por una madre. No paraban de reír y de saltar en el agua. Me acerqué a la orilla, el agua era transparente parecía de esas playas del caribe que salían en los documentales. ¡Menuda belleza salvaje! ¡y yo podía disfrutarla! No podía creérmelo. Revisé de cabo a rabo la playa por si veía al chico que me había hecho perder la cabeza por la mañana, pero no apareció. Lo que sí me llamó la atención fue otro chico moreno que estaba sentado en un lateral, sobre unas rocas. Estaba pensativo y mirando como las olas rompían contra ellas, casi a punto de mojarle los pies, pero él seguía allí ensimismado.
-¡Hola! Es Jose. Me dijo una voz de chica a mis espaldas.
-¿Cómo?
-EL chico de las rocas, el que estás mirando… es Jose. Suele ser muy reservado y no habla con nadie. Yo soy Raquel y tú ¿te llamas..?
-Ah, yo soy Eloise, vine ayer con mi padre. Estamos en la caseta número 15.
-¿Sí? Pues no te había visto, yo estoy en la 16! Entonces, el que vi ayer debe de ser tu padre. Hablaba con el Señor Ramón. Creo que hoy se iban de pesca.
-Sí, ¡menudos dos! No veas lo bien que se lo pasan. ¿Tú padre también tiene barca?
-No, a él no le gustan esas cosas. No hace mucho que hemos llegado. Quién sabe, a lo mejor se anima. Está un poco triste, hace poco murió mi madre y aun no lo hemos superado ninguno.
-¡Oh! ¡Vaya! Lo siento de verdad.
-Gracias… A tu padre se le veía animado. Me parece a mí que no tardará en comprarse una.
-¡Todo puede ser! De él y sus aventuras, no me extraña nada. Me gustaría ser como él y divertirme más.
Ah, pero ¿es que tú no te diviertes??? Pues hay que ponerle remedio –me dijo animada – ¡Vamos al agua! -Salió corriendo, y yo detrás.
«Escribo novelas románticas y eróticas, si te está gustando esta novela, te recomiendo «Por un hombre así» que puedes descargarte en formato digital a través de la plataforma segura de Paypal. La descarga es directa pero aún así durante el proceso tendrás que escribir tu e-mail y yo te la enviaré a tu correo. Para cualquier duda, pregúntame en twitter o en mi correo
Échale un vistazo.»

Descubre más desde CAMR
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.